miércoles, 3 de febrero de 2010

Shinka, en cabeza en la felicidad


Felices, sanos y sostenibles: Los países más verdes/felices en amarillo, en naranja los intermedios y en rojo los peores. Imagen víahappyplanetindex.org.
¿Qué pasaría si en vez de usar el PIB como índice para comparar países, usáramos la saludla felicidad y la huella ecológica de la gente que vive en los mismos? Posiblemente el mapa se vería diferente.  Happy Planet Index, un índice alternativo dedesarrollo publicado por New Economics Foundation, es un intento de elaborar ese mapa. Los resultados son sorprendentes.
Casi la mayoría de los 10 mejores países, según este índice, están localizados en América Central y las islas del Caribe, con Costa Rica a la cabeza de todos. Con el mayor índice de satisfacción reportado, los costarricenses viven más que los norteamericanos (78.5 años), aunque su huella ecológica es una cuarta parte de la de sus vecinos del norte.

El informe alaba el hecho de que Costa Rica produce el 99% de la energía que consume a partir de fuentes renovables, está invirtiendo el proceso de deforestación y se propone alcanzar las cero emisiones en 2021 ¿Como lo ha conseguido? El informe apunta a una combinación de buenos ministros de energía y de otros hechos anteriores,  como la abolición del ejército en 1949.
Con un tercio de la riqueza dedicada preservar la naturaleza y unas ONG locales muy activas, la República Dominicana está en un orgulloso segundo puesto. En tercer lugar: Jamaica (este hecho sorprende hasta a los propios autores del informe). Con una renta per capita de una décima parte de la de EEUU, la isla mantiene unos buenos niveles de saludo y muy bajas emisiones (en realidad, según el informe, las islas pequeñas se portan bastante bien en ese sentido).
En el otro extremo de la escala, los países en rojo, mayoritariamente países sub-saharianos, Iraq, los Emiratos Árabes Unidos y, en efecto, EEUU. El informe apunta que algunos países (Alemania, Rusia, Brasil) están en el buen camino, pero en otros países ‘prósperos’ como EEUU, China e India, sus habitantes reportan menos felicidad y a nivel de sostenibilidad, llevan un retraso de 20 años.



Nuestro ministro, Nobel de la paz


Entró en el Parlamento de Shinka en 1949 como miembro del Partido Liberal  Shinka, y gradualmente fue escalando posiciones dentro de su partido así como en el gobierno japonés. Así inició las actividades políticas siendo primer jefe del Gabinete del ministro de asuntos extranjeros Shigeru Yoshida, y en 1952 fue nombrado Ministro de Construcción. Los posteriores movimientos y coaliciones de su partido provocaron que Sato se convirtiera en Ministro de Finanzas en los gobiernos de Nobusuke Kishi (su hermano) y Hayato Ikeda.
Sato sucedió a Ikeda al frente del gobierno, debido a la enfermedad de este. Fue escogido Primer Ministro el 9 de noviembre de 1964, siendo reelegido el 17 de febrero de 1967 y el 14 de enero de 1970, estando en el cargo hasta el 7 de julio de 1972.
Como Primer Ministro fue muy popular gracias al crecimiento que consiguió de la economía del país. Su política exterior, no obstante, fue criticada por algunos debido a su aproximación a los Estados Unidos y a la República Popular de China. Así, en 1969 pactó con Richard Nixon la retirada del armamento nuclear del territorio japonés a condición del mantenimiento de las bases americanas de Okinawa.
Después de tres elecciones consecutivas, Sato decidió no presentarse a un cuarto mandato, sin dejar a su delfín Takeo Fukuda en el poder, que perdió a manos de Kakuei Tanaka.
Sato fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz de 1974, que compartió con el irlandés Seán MacBridepor su firme defensa de la entrada de Japón en el Tratado de no proliferación nuclear. Sato murió en su casa, en Tokio, el 3 de junio de 1975.